sábado, 16 de febrero de 2008

alcachofa



Alcachofa
La nevera no es el mejor sitio para guardar las alcachofas. Si quieres conservarlas frescas, llena un recipiente, adecuado a la cantidad de alcachofas, con agua azucarada y sumerge en ella los tallos de las alcachofas hasta el momento de usarlas.

Para congelar fondos de alcachofa, elige de preferencia frutos grandes, frescos, que son los que te proporcionarán mejores fondos. Blanquéalos durante diez minutos en agua, sin sal, pero a la que añadirás una cucharada de vinagre blanco por litro de agua. Pasa los fondos de alcachofa bajo el grifo de agua fría hasta que estén completamente fríos. Empaquétalos en bolsas de plástico y congélalos. Puedes conservarlos así hasta un máximo de diez meses; y no es necesario que los sometas a proceso de descongelación alguno, puedes tratarlos como si fuesen frescos.

Las alcachofas te saldrán muy tiernas si en el momento en que el agua empiece a hervir, le añades medio vaso de agua fría, con una cucharadita de harina previamente disuelto en ella. Cuando el agua reemprenda la ebullición, ya puedes echar las alcachofas.

Las alcachofas saben mejor si antes de cocerlas se las blanquea 3 ó 4 minutos en 2 litros de agua y 1/4 de litro de vinagre. Con ello no sólo conseguiremos que la pulpa de la alcachofa se mantenga blanca, sino que eliminaremos las substancias que le dan ese gusto amargo. Luego las puedes cocer normalmente en agua o caldo con una pizca de sal y 3 cucharadas soperas de aceite durante 10/30 minutos según sea su tamaño.

Rompe los tallos de la alcachofa mejor que cortarlos. Así evitarás que las fibras duras queden pegadas al fondo de la alcachofa.

Para evitar que las alcachofas se pongan negras mientras cuecen, añade al agua una cucharada de azúcar y otra de vinagre. Por igual motivo, cuando las prepares, utiliza un cuchillo de acero inoxidable, nunca uno de hierro, y rocíalas con zumo de limón

Si eres amante de preparar en casa tus propios yogures, sabe que puedes utilizar la pelusa de las alcachofas como cuajaleche.

Recuerda también que sólo los fondos de alcachofa admiten la congelación, quita, pues, previamente, sus hojas y la pelusa que pueda tener.

Un excesivo desarrollo de la pelusa interna de la alcachofa es señal inequívoca de que no es fresca
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